Rex Numitor

Rex Numitor ofrece una cocina de producto honesta, muy apegada a la tierra extremeña. Pero también  muestra inquietudes gracias a su jefe de cocina, Jose Antonio Parra, que presenta platos más actualizados y alejados de la oferta del sota, caballo y rey de no pocos locales de Mérida, casi siempre orientados a los numerosos turistas que invaden la preciosa capital extremeña.

Me resulta imposible detenerme en un restaurante extremeño y no pedir algún producto de cerdo ibérico. Aunque intento apartarme de los platos más repetidos en las cartas de los restaurantes que visito (el pulpo y la crema de patata, el steak tartar, el tataki de atún…) me niego a desaprovechar la oportunidad de solicitar los productos icónicos de una zona o una región. Los que de verdad han condicionado la cocina del lugar y la hacen única y con una identidad propia.

Es por esto que en Rex Numitor, un restaurante con una sala amplia y cómoda,  bien ubicado en el centro de Mérida, no hay que dejar de probar algunos de sus embutidos ibéricos. Además, la marca “El Yantar” está vinculada a la propiedad del restaurante y en su carta todos los productos del marrano (con perdón) son de esta casa, lo que siempre es garantía de una buena selección dentro de lo bueno.

Rex Numitor 2015
Lomito (lomo de cabecero)

Este lomito por ejemplo era magnífico, de sabor y textura excelentes gracias a la gran infiltración de grasa. El lomo de cabecero tiene una mayor acumulación de grasa pero si es bueno su intensidad sápida es gloriosa de forma que, como los grandes vinos, no parece terminarse en la boca.

Rex Numitor 2015
Jamón ibérico de bellota

Un jamón de muy buen paladar y correctamente cortado (lo que no es tan fácil de encontrar incluso en estas tierras).

Rex Numitor 2015
Quesos madurados de leche de oveja

Y la sorpresa de las entradas: dos espectáculares quesos afinados por el propio restaurante. Uno madurado en manteca y otro aromatizado con romero. Extraordinarios los dos.

Rex Numitor 2015
Lomo de bacalao gratinado

Como plato principal elegí un generoso lomo de bacalao con alioli de ciruelas gratinado sobre un salteado de pasta con verduras El salteado aportaba un cierto toque oriental pero que funcionaba en el conjunto por el equilibrio del dulzor de las ciruelas y el pimiento rojo con la leve salinidad de la salsa de soja. El alioli y un bacalao en su punto de desalado completaban lo goloso del plato, que verdaderamente me gustó.

Finalicé con un biscuit de higos de Almoharín igualmente goloso.

En definitiva una cocina sabrosa y  con inquietudes, un servicio competente y con ganas de agradar y un buen motivo más para detenernos en la monumental ciudad de Mérida.

Rex Numitor 2015
La cuenta para 1 comensal

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