Restaurante Gallego

Restaurante Gallego resulta ser una opción que cuenta con sobrados argumentos para convertirse en ese comedor en el que todos los comensales queremos refugiarnos a saborear los platos y productos más emblemáticos de la cocina gallega de siempre. Y alguna agradable sorpresa más.

Algunas ideas que parecen olvidarse en este alocado mundo de las modas gastronómicas son el disfrute sereno de los platos que llegan a la mesa, acompañar las viandas con un buen vino sin que nos insistan demasiado en los taninos o los meses de crianza, entretenernos, si fuera el caso, conversando en una relajada sobremesa…

En general parece haberse dejado en un segundo plano la infinidad de detalles que hacen posible una comida agradable además de los meramente culinarios. Por esas y otras razones que os detallo a continuación fue tan placentera mi visita a este comedor luminoso y confortable de Restaurante Gallego.

Restaurante Gallego 2017
Bocaditos de morcilla y huevo de codorniz

Empezamos abriendo boca con unos efectivos y suaves bocaditos de morcilla rebozados con almendras y coronados con un huevo de codorniz. Una declaración de intenciones.

Restaurante Gallego2017
Pulpo a feira

El pulpo era de obligado cumplimiento. En esta casa el punto de cocción es ideal, se siente la fibra pero la terneza está garantizada. El pimentón y el aceite de oliva se encargan de redondear la buena impresión. Un “pulpo a feira” notable.

Como los pescados salvajes de la casa son el verdadero reclamo para la numerosa clientela nos decantamos por un cogote de merluza y una generosa ración de lubina.

Restaurante Gallego 2017
Cogote de merluza ya emplatado

La merluza se nos presentó en su cogote para  a  continuación ser hábilmente emplatada  y liberada de sus espinas. Jugosa, blanquísima y con una sencilla salsa de sus jugos y un aceite con unas laminas de ajo cuidadosamente fritas que respetaban realzando el sabor de la pieza de pescado.

Restaurante Gallego 2017
Lubina

La lubina venía jugosa, en una hermosa trancha, con su piel churruscada y crujiente por la terminación en el grill. Una preparación sencilla, con un par de patatas panadera y una ramita de perejil rizado. Las lascas se marcaban espectacularmente denotando la nobleza de sus carnes nacaradas. ¡Pura poesía!

Restaurante Gallego 2017
Tarta de manzana y helado de vainilla

Cerramos la comida con una tarta de manzana sobre un fino hojaldre y helado de vainilla y – ¿cómo podía ser de otra manera?- unas tiernas filloas rellenas de crema pastelera y flambeadas. Las cosas bien hechas te dejan con la sensación de un disfrute sincero.

Restaurante Gallego2017
Filloas flambeadas rellenas de crema

Como resumen: una cocina bien resuelta donde los platos del recetario gallego se ejecutan con acierto y, sobre todo, se disfrutan por muy conocidos que sean. Una sala experimentada que se centra en el confort del comensal. Unos precios razonables y acordes con lo que llega a la mesa. Así dan ganas de volver a este Restaurante Gallego.

¡Por cierto! Hoy mismo me comentan que las cenas tienen un 40% de descuento si se reservan con El Tenedor.

RESTAURANTE GALLEGO
restaurantegallego.es
Calle San Modesto, 44 Madrid
Teléfono: 917291108

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